
Y desabrocharme la palabra,
crecer de blusa entre mis pechos.
Nombrar la arcilla que dibujando se ha secado
en pájaro de travesía y luciérnaga metódica.
Desplegar las pieles,
cuando son tantos los recodos
de donde los labios se han marchado.
Elena Conchello.
Cuadro. Sol Ardiente de Junio. Lord Frederick Leighton.
hola, Elena, muy bueno el poema, empiezas muy bien....enhora buena.
ResponderEliminarManuel
Linda:
ResponderEliminarMe alegro mucho de compartir estos espacios aéreos. Gracias por ese hermoso poema.
Un beso